
Cada uno tendrá su respuesta y será diferente.
Intentemos centrarnos en esa luz que nos ilumina el complicado pero a lo vez gratificante camino de la vida.
Tengámosla presente e intentemos que nunca se apague, cuidándola y mimándola.
La luz que nos guía, la luz que nos soporta, la luz que en los momentos difíciles nos alienta a continuar. Puede venir de varios focos, no se apaga.
Si todavía no has encontrado esa luz ten paciencia, aparecerá, no la busques, llegará.
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