miércoles, 10 de diciembre de 2008

Blanquín


Ultimamente están muy de moda los gatos por el mundo bloguero, así que para fastidiar (es broma), hoy voy a dedicarle estas líneas a un amigo blanquín que tengo, que no deja de sorprenderme.
Ya me va pasando varias veces, es como si los animales pudiesen captar nuestros anhelos, sentimientos o estados de ánimo y sin querer, o queriendo, intentan arreglarlos.
El otro día estaba yo paseando con mi perro y de repente me llevó por un sitio por el que no suele ir. Los perros son animales de costumbres (como otros que hay por ahí y también sueltos...). Me pareció extraño y decidí seguirle, cambiando el recorrido. Cual es mi sorpresa, que apareció por aquel lugar una persona que hacía tiempo que necesitaba verla para comentarle un asunto. Y zás, justo en ese momento, surgió de la nada.


¿Casualidad? ¿Conexión?


Tengo perro, y cada vez que esa cosita pequeña mueve la colita para verte, se te llena el corazón de nubes de algodón y gominolas de fresa. Y él sin enterarse de nada...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

q chucho + chuli LaNiTa!
tengo un catín :D

Lanita dijo...

Vivan los perrines y los catines!!!

Anónimo dijo...

síííí y vivan las gomis de fresa! :D
1 besín