jueves, 24 de enero de 2008

Vida resuelta

A veces me cruzo con una chica que es funcionaria. Viene de trabajar hacia las cuatro y ya no tiene que volver más al curro. Ha cumplido con su obligación. No tiene que pensar más allá. Ese campo de su vida está plenamente cubierto. Y, si yo lo tuviera, ¿estaría haciendo otra cosa, o mejor dicho preocupándome por otra cosa? No sé. Quizás nunca seria mi caso. Yo no puedo parar, no me vale con estar en el mismo sitio siempre haciendo lo mismo. Por eso quizás me está costando tanto encontrar mi asiento (debe tener ruedas...). Por otro lado pienso en la tranquilidad de tener resuelta tu vida profesional y poder equilibrarla de una vez con la personal. La balanza en su justa medida. No sé.

No hay comentarios: